Villa Vainilla | Bebé en camino y dos perros consentidos. ¡No hay complicación!
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Bebé en camino y dos perros consentidos. ¡No hay complicación!

¡Familia completa, manada feliz!

 

Cuando supe que venía bebé en camino estaba de 5 semanas, Tom medía 2 milímetros era del tamaño de un grano de arroz. Nosotros desde el momento uno estábamos felices pero alguien lo sabía y no me lo dijo…mi perro.

Toby empezó a oler la taza del baño cuando yo entraba a la pipí…¡exacto! Él desde el día uno supo lo que pasaba, olió esa hormona Gonadotropina Coriónica (HCG) en la orina, o sea Toby lo sabía.

Negri la perrita de 11 años de mi pareja quizá pensó, con el transcurso de los meses y el crecimiento de la panza, que me había pasado de tamales jajajaja.

En la casa ese era nuestro juego, imaginarnos qué decían ellos (los perritos):

Negri: Ardi sólo va a tener un cachorro y ¡ve qué panzota tiene! yo tuve 6 y estaba la más normal. (Suponemos tuvo cachorros cuando vivió en la calle porque tiene la piel de la panza un poco colgadita. Mi pareja la adoptó cuando ella tenía por ahí de 5 años en Santiago de Chile)

Toby: Mami ¡el cachorro no tiene colita! ¡Y tampoco orejitas!

(Toby es guayabo, lo adopté cuando yo vivía en Cuernavaca y lo encontraron unos chicos de la facultad de medicina de la UAEM, sobre la autopista y lo llevaron al refugio, Toby tenía cerca de 2 meses de edad)

¡En casa todo bien y normal! Mi golpe de realidad-mortificante era al salir a la calle y escuchar los comentarios de la gente que tiene perro y de los que no tiene perro. 

Preguntas y expresiones tipo: ¿y qué vas a hacer con tus perros?, ¿no están celosos?, ¡híjole pobrecitos, se van a poner tristes! Y la más ruda de todas fue el comentario de un familiar diciéndome que le buscara casa a Toby para que lo acomodara en una buena familia.

Todo eso empezó a darme vueltas en la cabeza por lo que recomiendo hacer lo que hice: oídos sordos, nadie va a estar triste, nadie va a sentir celos y simplemente la manada crece. 

 


Ajá, los perros no son humanos ¡exacto! Pero tampoco son objetos que se regalan
. Esos comentarios y preguntas eran fantasía, no estaba ocurriendo y estaban cimentadas desde la suposición, entonces por qué agobiarme.

¿Cuál era la realidad?

Bebé en camino y dos perros consentidos


¿Cómo se vivía el día a día?…¡en paz total!

Toby y el bebé se buscaban, ¡sí! Toby se echaba pegadito a la panza y la panza respondía, el bebé lanzaba patas o movimientos rudos porque lo percibía.

Ambos, Toby y Negri entendían cuando me ganaba el sueño y se echaban cerca de mí.

La nueva velocidad al caminar en las vueltas ya no era a paso semi veloz, cambió por algo más calmado y estilo dominguero el cual aceptaron muy bien.

Ellos entendían lo que es proteger a mujer vulnerable jajaja estaban más alerta, más a las vivas si veían a alguien raro en la calle.

Yo ya no andaba de ánimos de andar todo Chapultepec detrás de ellos, así que me sentaba bajo un árbol, sacaba su agua y ellos cada 10 o 15 min me daban mis vueltas y venían a pasar lista.

Ok, nació Tom
, llegó el día esperado y el momento de la verdad…y la verdad luego de la dulce espera, fue puro nectar!

Mis perros felices, claro que les enseñé al nuevo integrante y lo olieron y se acercaron curiosos jamás vi que lo percibieran como extraño, ¡te digo que ellos ya lo sabían!

Sabia naturaleza, sabia vida que se entiende sin explicaciones.

Confía y no generes separaciones, no dudes.

 


Aquí unos tips:

-Arma la carriola y camina con ellos usándola para que aprendan el sonido y la velocidad.

-Cuando laves la ropita que te regalaron, los perritos van a tener un nuevo olor registrado por el detergente.

-Deja que se acerquen al bebé que lo huelan, así lo conocen y lo reconocen.

-Déjalos ser. Si ladran o gruñen al jugar y el bebé duerme, relájate el bebé ya conoce esos sonidos y no lo despiertan ni lo hacen llorar. 

-Acércalos, intégralos…es más hasta van a correr por ti si el bebé llora.

-Pide ayuda o compañía al salir a pasear con ellos y el bebé, así sean varios perros o solo es uno, es una etapa nueva y tiene dinámicas a las que vas acoplándote pero no te agobies.

-No los dejes a solas con el bebé porque en sus cariños hay cierta brusquedad, brusquedad, no malicia.

-Su baño habitual y las cepilladas los mantendrán limpios. No descuides eso.

-Dales cariño como siempre lo hiciste.
Tu perro o perros serán sus guardianes, sus compañeros y nadie tiene que ser excluido.

By the way, caminar con tus perros durante el embarazo te va a mantener saludable y alejada de los achaques.



Adopta, no compres animalitos.

Tatiana Fernández mamá de Tom

(Un vistazo a lo de siempre desde los ojos nuevos que te da la maternidad)

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