Villa Vainilla | Sé el “solovino” de un perrito y ¡cámbiense la vida!
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Sé el “solovino” de un perrito y ¡cámbiense la vida!

Esta es Primera Llamada

Hoy tengo historias de amor y rescate mutuo, soy una perrolover así que toca leer historias de perros y sus dueños.

Busqué a mis amigos con perros rescatados, ¿por qué? Porque son historias que siempre valen la pena, porque nutren el corazón y porque leer sobre nuestros grandes amigos de puño y letra de sus amos es conocer el mundo desde otros ojos.

 

Esta es segunda llamada

Ellos, los perros, no son los Solovino como dicen las abuelas…el Solovino anda en dos pies y así como en el teatro estas sí son historias de vida e incondicionalidad así que…esta es Tercera Llamada:

 

¡Comenzamos!

BOLILLO

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Conocí a Bolillo un 14 de febrero a las 7:00 am debajo de una cruz blanca, tenía apenas 3 días de nacido, aún no abría sus ojitos y cabía en una sola de mis manos… en realidad no creí que sobreviviría,  las ratas le habían comido parte de sus patitas traseras… al investigar su procedencia encontré un terreno del cual provenía el y su familia… hoy en día vivo en ese pequeño terreno con mi Bolillo y una hermosa manada de 6 amigos perrunos rescatados… Bolillo es un loquillo que cuando ve flores amarillas las arranca, sacude y escupe..  es un perro mata flores… y un amigo cariñoso que enseño a la manada a hacerse  “piojito” entre ellos.

Cassandra Gallotti

 

TOBY

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Estaba buscando una mascota, todo estaba perfecto: trabajaba desde la casa, casita con jardín y mucha soledad jajajaja. Necesitaba con quién platicar y mi búsqueda empezó.

Me daban bóxer, me daban pastor belga pero fue este perro blanco y negro que me cautivó y supe que nuestra historia empezaba en el momento que me lo acercaron y me besuqueó.

Se llamaba ya Toby, andaba por los dos meses de edad y había sido rescatado de la autopista por unos estudiantes de medicina que lo llevaron al refugio donde no tenían lugar para él, así que lo mandaron al negocio de fotocopias donde lo conocí.

Su comida: pizza, coca cola que le invitaban los chavos que trabajan en las copias y tortillita mojada con desperdicio que mandaban del refugio.

Tobirete es amoroso, loco, veloz, juguetón, ama sus juguetes y mi compañero pa’todos lados. Es excelente nadador en el mar, amiguero y muy recordado por donde pasa, en mi colonia me conocen por él.

Es un cazador hábil y un obediente e inteligente perrito sorpresa…¿sorpresa? Sí porque cuando adoptas un cachorro no sabes que tamaño va a tener, ni que pinta tendrá.

Toby es un maravilloso pelos de alambre, atlético y con cara de bobo (un poco) de 3 años.

Es mi pequeño peito.

Tatiana Fernández

 

KENZO (felpudo)

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Había pasado poco más de dos meses de que falleció Orión, un schnauzer estándar que vivió conmingo quince años, mi experiencia canina más cercana que quise mucho, cuando por Whatsapp una sobrina postiza que se ha ganado mi cariño, me escribió enviándome una foto de un perrito y diciéndome que lo había encontrado en la unidad habitacional donde vive y que buscaba hogar. Su mamá la había amenzadado de no dejarla entrar si se quedaba con él debido a que ya tenían dos perritas en su departamento. Yo con la reciente pérdida de Orión le dije que no lo quería.

A los pocos minutos mi esposa me llamó para decirme del perrito, a lo cual quedamos de platicarlo en la noche cuando nos viéramos, pero cual va siendo mi sorpresa que cuando llegó al departamento, la sobrina ya venía de camino y cabe decir que ya se había llegado a algún acuerdo con mi esposa para que nos lo quedáramos.

Después de que me insistieran y que la sobrina resaltaba la cualidad canina de que sabía dar la patita, acordé ponerlo a prueba por tres meses con tres condiciones: que no se hiciera dentro del departamento, que no ladrara dentro del departamento y que no se subiera a los sillones.

A la semana siguiente ellas se fueron de viaje y me dejaron al personaje “full time” por doce días.

En esa primer semana ya sabíamos que la mascota era dominante y buscaba pleito con otros machos, no se hacía dentro del departamento, no ladraba pero si le aullaba al de los tamales y a la grabación de “se compras tambores, refrigeradores, estufas…”, y a los sillones se subía.

El pequeño a diferencia de otros perros rescatados, no era muy cariñoso, más bien tenía una actitud de extrañeza y orgullo.

Lo siguiente que hicimos fue leer dos libros de César Millan y aprendimos bastante de la educación del personaje, más no suficiente para tener educado a nuestro pequeño, así que buscamos ayuda de entrenadores (conocimos a varios bastante informales), finalmente fue Vicente, que atiende en el parque España, quien más nos ayudó a mejorar nuestro comportamiento y el de Kenzo.

Dice César Millán que se les debe dar ejercicio, disciplina y cariño, en éste orden. Así que hemos incorporado a nuestras agendas tiempo para correr por las mañanas prácticamente diario y llevarlo al parque por la noche. Me gusta esta vida porque nos permite a mi esposa y a mi paseos diarios en los que también hacemos algo por nuestra salud, platicamos, nos sacudimos el estrés del trabajo, refrescamos nuestras mentes y tenemos contacto con la naturaleza.

Hace dos semanas tuvimos oportunidad de cuidar una perra que un amigo cuida y busca familia que la adopte, comparando su comportamiento con el de Kenzo, nos damos cuenta de cuanto hemos avanzado con él casi sin darnos cuenta. Han pasado dos años, y creo que fue una gran decisión quedarnos con Kenzo porque nos ha permitido conocernos más.

Luis Eduardo

 

BAMBI

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Vi a Bambi en una página de Facebook donde anunciaban perros en adopción, las daban a ella y a su mamá. Estaba tan flaca y con la mirada tan triste que llamé casi sin pensar. Quedamos de vernos en un punto y me pidieron una “cuota de recuperación”, esto no me daba buena espina pero algo me impulsaba a ir por ella.

Cuando llegué la tenían amarrada con un mecate, se veía aún más flaca que en la foto y me dijeron: “tiene 3 años, ya está lista para que la cruce y se llama Candy.”

Sentí tan feo de ver las condiciones en las que estaba y que me la ofrecieran como un negocio para vender cachorros que pagué los $250 pesos que me habían pedido más como un rescate.

A pesar de ser una perra de casa estaba llena de pulgas, totalmente desnutrida, calva por la desnutrición, tenía las orejas quemadas por el sol, aparentemente la tenían amarrada en el sol, por esta razón también tenía el cuello pelado por la cuerda con la que la tenían amarrada.

Obviamente fuimos directo a la veterinaria y ella no dijo que como máximo tenía dos años y estaba “herniada” lo que significa que probablemente la usaban para parir cachorros.

Su recuperación fue lenta, se tardó más de un año en sacar pelito en su pancita. Muchos tratamientos y cariño.

Le pusimos Bambi porque era tan flaca que parecía un venadito, esta foto es del día que llegó.

Bambi es muy buena perrita es muy amorosa y tiene la cualidad de ayudar a disolver el dolor o la tristeza. Nicolás mi hijo la adora y cuando pierde la cordura en medio de una discusión con sus hermanos o un berrinche va con ella, la abraza y todo se cura. También cuando salimos a la calle a caminar la gente triste se para a saludarla y ella les da amor y los sana, es muy curioso, es como si ella supiera que puede ayudarlos.

Aunque ha sanado físicamente completamente lo que le queda es que tiene tatuado el abandono, piensa que en cualquier momento la vamos a botar, se ahoga con las croquetas de lo rápido que come, reta la autoridad con actos desesperados como si fuéramos a echarla a la calle en cualquier momento. Ya le estamos dando sus flores de Bach para ver si mejora en ese aspecto. Estamos seguros que poco a poco lo va a resolver.

En conclusión, normalmente pensamos el rescate solo para perritos que viven en la calle. Bambi sufrió el mismo abandono pero estando prisionera, sin poder moverse para buscar alimento o agua, esclavizada para parir crías para venta. Creo que es importante hacer consciencia en la responsabilidad al adoptar una mascota, y evitar comprar mascotas, los criaderos no son más que eso y cuando las perras ya están en pésimas condiciones las dan en adopción como a Bambi, porque “ya no sirven”.

Estamos agradecidos porque Bambi está en nuestra vida y tenemos la oportunidad de ayudarla a sanar.

Fuensanta Chiw

 

 

Primera de dos partes…

Tatiana Fernández

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